César Luis Salinas Sinka, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y extitular del Club The Strongest, falleció este domingo en La Paz, a consecuencia de una enfermedad.

Exitoso dirigente y empresario, nació en Caquiaviri, provincia Pacajes del departamento de La Paz, el 18 de agosto de 1961. Se casó con María Inés Quispe (actual presidenta de The Strongest), con quien tuvo cuatro hijos: María Eugenia, Georgina, Catherine y Fabricio. Su familia también está compuesta por su yerno, Alejandro Garrido, y su nieto, César Garrido Salinas.

El deceso de Salinas conmocionó al fútbol nacional y a la sociedad en su conjunto. Las principales entidades deportivas de Bolivia y las autoridades gubernamentales hicieron llegar muestras de pesar a la FBF, a The Strongest y a la familia Salinas-Quispe. La Confederación Sudamericana de Fútbol y su presidente, Alejandro Domínguez, también enviaron su solidaridad.

Salinas comenzó su carrera como directivo del Decano del fútbol nacional en 2010, como primer vicepresidente del directorio del entonces titular Kurt Reintsch, a quien cooperó fundamentalmente en el tema económico. La dupla Reintsch-Salinas logró el histórico tricampeonato para el Tigre, el ganar el segundo torneo del 2011 y los dos certámenes del 2012, llevando al club de sus amores a ser el único equipo en Bolivia en conseguir tres títulos consecutivos en más de 40 años de Liga del Fútbol Profesional Boliviano.

A mediados de 2014, con el club acéfalo y sumido en una crisis económica, Salinas se hizo cargo de la presidencia de The Strongest. El desprendimiento económico que tuvo para con la entidad de Achumani le permitió al club salvar su patrimonio, el mismo que se encontraba comprometido por deudas impositivas.

En su gestión no solo aseguró la infraestructura que actualmente posee la entidad, sino que posibilitó el crecimiento del Complejo Deportivo  The Strongest, que se encuentra en la zona de Achumani, materializando entre otras obras el techado de la piscina, un anhelo que estuvo postergado por más de 40 años.

Su carácter visionario lo llevó a asumir grandes retos, como la contratación del técnico venezolano César Farías. La apuesta fue un éxito, ya que junto al entrenador llevó al Tigre a obtener el título del segundo torneo del 2016, venciendo a Bolívar en esa histórica y recordada final del 24 de diciembre de ese año.

Sus éxitos en el Tigre lo catapultaron a la Federación Boliviana de Fútbol, entidad que presidió desde el 2018 hasta este domingo.