Toda la historia del HUARIKASAYA KALATAKAYA PDF Imprimir E-mail

alt(Por Juan Illanes Gilmet)
Muy difícilmente se encuentra en Latinoamérica un pueblo que se sienta más orgulloso de sus raíces indígenas como el pueblo boliviano y más concretamente el paceño. Sus costumbres, sus fiestas, su acento y hasta su arquitectura muestra rasgos fuertemente ligados a su identidad.

Cuando el paceño habla, tinta su español con coloridas palabras o frases aymaras, así mismo cuando se pasea por las calles de La Paz se pueden ver edificios con motivos aymaras como el mismísimo Estadio Hernando Siles con su frontis de estilo "neotiahuanacota" y enfrente una plazuela con figuras monolíticas de aquellas épocas de esplendor precolombino. El pueblo Aymara es un gran pueblo que ha resistido a la conquista, primero de los Incas y luego de los Españoles y que le han querido imponer sus respectivas culturas a la fuerza, pero que no han podido y se han rendido a la belleza y el atractivo de la cultura de los Kollas formando lo que es la actual población paceña, mestizaje hispano-aymara. En la actualidad el Aymara no sólo ha dejado de ser una lengua en diglosia, sino que desde hace más de 50 años ha comenzado una nueva expansión, como lo hiciera hace dos mil años, cuando la cultura Tiwanakota dominaba todo el altiplano hasta las costas de lo que hoy son el sur del Perú y el norte de Chile, hablada por más de 2 millones de personas según el último censo.

Toda esta fuerte influencia cultural no fue para nada ajena al deporte. La entidad deportiva más representativa de La Paz es una muestra de ello. A pesar de su nombre anglosajón, explicado por la época en que se fundó, el Club The Strongest es un equipo criollo cosa que se demuestra en la historia de la creación de su "Grito de Guerra".

El Libro del gran historiador boliviano y stronguista destacado, don Freddy Oporto Lens, en su obra "El Libro de Oro de The Strongest" nos relata el surgimiento de nuestra frase representativa, nuestra inspiración y nuestro orgullo como Club de Fútbol, en nuestro Grito de Guerra: "En el año de 1931, que se ha hecho importante, y por qué  no, trascendental en la vida de The Strongest y para ser más precisos, aquel 19 de mayo inolvidable. Resulta que la institución gualdinegra por la jerarquía que había obtenido en los campos de fútbol, era requerida en todos los jirones del país y en esta ocasión, aceptó el reto proveniente de la capital de la República, Sucre, para enfrentar a su mejor exponente. La delegación de The Strongest estaba encabezada por su Presidente Titular Don Adolfo Ascarrunz y como Delegado, ese gran Corazón Stronguista, Don Francisco Villarejos, periodista de profesión de quien se dice, muy conocido, por el dominio que tenía sobre el idioma aymara; era un "aymarista" como dirían los lingüistas de nuestros tiempos.

Se cuenta que antes de su primera presentación en canchas de Sucre, Don Francisco Villarejos, reunió al plantel de jugadores de fútbol y les enseño este HUARIKASAYA KALATAKAYA,proverbio que a voz en cuello y con todo vigor debía gritar el Capitán del equipo para luego ser respondido no solo por el resto de jugadores, sino por todos los stronguistas presentes con los términos ¡HURRA, HURRA! como, expresión de un grito de combate que debía hacer temblar y estremecer la estructura del Estadio, antes de ingresar a la arena y que fortaleciera el espíritu de los combatientes.

Así nació y así se creó esta famosa expresión que la encontramos permanentemente en boca de todos los stronguistas, y que no está circunscrito a la eventualidad de un partido de fútbol o de cualquier otra actividad deportiva de The Strongest, sino que  se la corea allí donde están presentes los colores y espíritu atigrado y que exhalado por unos pulmones vigorosos, se hace público como demostración fehaciente de una presencia, de un inicio, de un transcurso y de un final permanente e indefinido en el tiempo y en el espacio."

Es así como nació este grito de Guerra que hizo honor a su apelativo en los campos de Marte, en el Infierno Verde, en La Guerra del Chaco, esa cruenta guerra, la peor vista en Sudamérica en el siglo XX, donde acudieron los stronguistas, y donde se encontraron los hinchas con sus ídolos deportivos codo con codo en la lucha armada y donde para darse ánimos gritaban ese "Stronguistas! Kalatakaya Huarikasaya!" y con el que entraban en combate convencidos de conseguir la victoria así como cuando acudían al campo de juego.

Pero ¿qué significan esas palabras? ¿qué significado encierran esos vocablos en una lengua tan extraña para los extranjeros?

Aunque la pronunciamos en 2 palabras esa frase contiene 4 vocablos aymaras, Kala, que significa piedra, Takaya que significa, reventar, explotar, Huari, que es el nombre que le dieron los aymaras a la vicuña, ese camélido abundante en la Puna altiplánica, y Kasaya que significa, temblar, pero de dolor, resquebrajarse, pero por frío, es decir, lo que significa para un ser vivo el someterse al frío intenso del Altiplano. Se ha traducido al castellano como "Rompe la Piedra, Tiembla la Vicuña", pero que en su significado más esclarecedor nos muestra la potencia del invierno altiplánico que es capaz de quebrar las piedras de las montañas y de hacer temblar y llorar al animal más resistente de esos lares. En eso pensó don Pancho Villarejo (o Pancho Villa como le gustaba que lo llamasen) cuando escogió aquella frase que eriza la piel por la emoción en el caso de los stronguistas y por el miedo en el caso de sus rivales, pues The Strongest entra en la cancha a romper y a hacer llorar, así como el viento cuando cruza la montaña. El Gran Capitán del Tigre de los años 90, Jhonny Villarroel diría : “Yo lo gritaba con todo orgullo cuando fui capitán y se me erizaba la piel, los compañeros de equipo respondían y todos entrábamos a la cancha con la adrenalina bien elevada”. Esto también nos explica la historia apócrifa que cuenta que don Pancho Villa habría creado aquel grito un día de San Juan de 1936, cuando se celebraba la tradicional Fogata de los Stronguistas en los predios del Club, y como se sabe ese día es el más frío del año, siendo aquel año especialmente duro, por lo que don Pancho habría exclamado "Kalatakaya Huarikasaya", por el horrendo frío de aquella noche, historia que podría ser cierta, pero no como el origen, sino como otra más de las muestras de la costumbre paceña de expresar sus emociones y sus sensaciones en su lengua propia y en cualquier circunstancia. Como dice don Freddy Oporto, no sólo se circunscribe al campo de juego, ya que allí donde se encuentran los stronguistas se hacen reconocibles por esa frase  y así lo cuenta el gran delantero argentino Jorge Lattini, "Era nuestro incentivo psicológico. Al inicio no lo entendía,  pero valorando la cultura local de los stronguistas por sus idiomas y costumbres, a mí me llegó a agradar" o el legendario Zorro Bastida “Aún lo sigo gritando, porque acá (en la Argentina) trabajan muchos bolivianos. Allá (en Bolivia) lo gritaba con el equipo y el Chupa lo hacía con la gente. Era todo un sentimiento de identidad con el club”. Esta historia nos lleva hasta el máximo exponente del stronguismo en toda su historia, el querido Raúl "Chupacañas" Rivero, el Chupa o Chupita, quien lo gritó en la tribuna por más de 60 años hasta el día de su muerte en 2007.

No tenemos constancia de que otro equipo cuente con una historia parecida, con un grito de guerra que refleje tanto la idiosincrasia y la historia de un pueblo, pero si sabemos que cualquier stronguista, cuando se grita "Kalatakaya Huarikasaya" debe responder "!Hurra, Hurra!" y seguidamente pregunta "Quién es el más fuerte?" a lo que contesta como una obviedad "!El Tigre Carajo!" y así se grita en los estadios bolivianos desde hace 82 años.


Fuentes:
"Libro de Oro de The Strongest" de Don Freddy Oporto Lens

Consulta de don Tigre al hijo de don Francisco Villarejo,

Revista Deportiva Marcas del diario La Razón del 10 de mayo de 2013 " Un grito de guerra atigrado que perdura en el tiempo"